ACTIVIDADES Y RUTAS

VILLAVERDE DE TAJUÑA


Esta ruta es muy fácil de seguir, ya que toda ella cuenta con un firme de asfalto de inconfundible color rojo.

No te pierdas disfrutar de un día en contacto con la naturaleza ¡No lo olvidarás!

Km 0: Iniciamos nuestro camino en la localidad de Morata de Tajuña, tomando como referencia de dirección la vecina localidad de Perales de Tajuña. En cualquier caso, os recomendamos que, de entrada, hagáis un pequeño tramo hacia atrás, dirección Madrid. Éste asciende por la antigua vía hacia la cantera de Cornicabra, teniendo desde ahí muy buenas perspectivas del valle del Tajuña. ¡Además existe un área recreativa con fuente!
De nuevo en Morata, la vía se inicia a cerca de la entrada del pueblo (lado San Martín de la Vega). Existe aparcamiento para dejar el coche y una señalización que nos indica como llegar allí. Tras un tramo urbano (pasaremos junto al cuartel de la Guardia Civil), nuestra vía se empareja a la carretera M-506, iniciando su recorrido rural hacia Perales.

Km 6. Por un paisaje agrícola, nuestra pista roja nos conduce sin sobresaltos hasta el solar donde estuvo la estación de Tajuña. Aquí arrancaba un ramal por el que los trenes subían hasta Chinchón y Colmenar de Oreja. Al otro lado de la carretera podemos ver el puente metálico de este ramal. Este tramo, sin acondicionar, solo es transitable unos 3 kilómetros, hasta una cantera. Si se quiere recorrer: ¡mucha precaución, hay camiones!
De nuevo en la ruta acondicionada, nos vamos acercando hacia Perales, afrontando un tramo en el que deberemos superar algunos badenes, cortos pero de pendientes un poco acusadas. Serán las únicas rampas relevantes de toda la ruta.

Km 9. Llegamos a Perales de Tajuña. Su estación ya desapareció (su solar lo ocupa hoy un colegio) y su trazado son actualmente calles del pueblo. Aquí se abren dos ramales. Uno, que arranca a la entrada del pueblo, se desvía hacia la derecha, cruza el río y discurre por la vega. Por este ramal se circula sobre pistas abiertas al tráfico: ¡precaución!. Éstas nos llevan hacia la autovía A-III, que se cruza bajo un gran viaducto.
El otro ramal, que sigue más fielmente la antigua vía, atraviesa el pueblo y, pasando junto al cementerio, se dirige hacia el viaducto de la A-III. Este tramo se interrumpe unos cientos de metros más adelante de la autovía, por lo que, después de visitar este bello tramo interrumpido (al pie de las espectaculares cuevas de Perales) hay que bajar a buscar el otro ramal de la vía verde que arrancaba en Perales (queda a menos de 300 m pero hay que ir con cuidado: hay que cruzar carreteras).
Finalizada esta división de ramales, la Vía Verde se dirige, ya hasta su término, sobre unos caminos rurales de la margen izquierda del Tajuña. Hay que volver a recordar que este tramo está abierto al paso de vehículos rurales: precaución. La traza ferroviaria iba por la orilla contraria pero es irrecuperable, ya que casas y fábricas machacan a cada poco la explanación.

Km 14. Un paisaje agrícola, de perfiles suaves, sin rampas, nos lleva hacia Carabaña. En la orilla contraria del Tajuña se sitúa Tielmes, pueblo al que podremos acercarnos utilizando la primera carretera que encontramos. En este lugar existe una pequeña área de descanso. A orillas de la carretera, hacia la derecha, la vía nos lleva hasta una ermita. Desde allí, hacia la izquierda, la Vía Verde sigue atravesando la vega del Tajuña, dejando en la orilla contraria la curiosa y bien conservada estación de Chavarri, donde en tiempos se cargaban las botellas de la famosa “Agua de Carabaña”.

Km 21. Y ya estamos llegando al final de un nuevo tramo sobre la ruta. A la altura del cruce con la carretera de Carabaña a Brea de Tajo, la pista roja, llega casi a orillas del río, donde un hermoso molino nos marca la entrada a Carabaña. Desde aquí, bien podemos dirigirnos hacia la cercana localidad para tomar un receso en la ruta o bien continuar itinerario hacia nuestro próximo hito caminero: Orusco. Para ello habrá que seguir hacia la derecha por la carretera de Brea hasta alcanzar la continuación de la vía verde hacia la izquierda. Este nuevo tramo discurre hasta Orusco en paralelo a la explanación del Ferrocarril de los 40 días, construido durante la Guerra Civil. Junta a éste, por la pista rural acondicionada para ciclistas (¡ojo a los posibles coches!), llegamos frente a la localidad de Orusco. Cruzamos bajo la carretera y, podemos acercanos a este agradable pueblo o seguir por la Vía Verde que, al poco, retoma, ya hasta el fin, el trazado del ferrocarril.

Km 32. Éste es uno de los tramos más agradables de la Vía Verde: pasaremos bajo pequeños puentes, entre arboledas, en algún caso sobre tramos casi acantilados sobre el río. Poco a poco nos vamos aproximando al término de la ruta. Ambite. Un cerrado pinar que la vía atraviesa limpiamente nos deja en la explanación de su antigua estación. Una pequeña área recreativa, con fuente es un hermoso lugar para contemplar esta pequeña localidad, la última de la Comunidad de Madrid antes de entrar en Guadalajara. La Vía Verde termina aquí pero ya se está trabajando en la vecina comunidad de Castilla-La Mancha para prolongar la vía hasta las orillas del Tajo en Entrepeñas.



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